CUERDAS TRENZADAS CON FUNDA

Categoría III

Documentación asociada al EPI

  • Certificado UE expedido por un organismo notificado.
  • Control de la conformidad de los productos fabricados respecto al tipo UE aprobado: control supervisado del producto a intervalos aleatorios (módulo C2) o aseguramiento de la calidad del proceso de producción (módulo D).
  • Declaración UE de Conformidad.
  • Folleto informativo.

Normas de consulta

EN 1891:1998 - Equipos de protección individual para la prevención de caídas desde una altura. Cuerdas trenzadas con funda, semiestáticas.

La norma EN 1891:1998 aplica a cuerdas textiles, de alma y funda trenzada con bajo coeficiente de alargamiento (de 8,5 mm a 16 mm de diámetro), utilizadas para acceso mediante cuerda, y en todo tipo de sujeción y retención en el puesto de trabajo.
Estas cuerdas también se utilizan en salvamento y espeleología. Es conveniente destacar que las cuerdas que se utilizan en actividades de escalada, salvamento o espeleología, también sean conformes a otras normas, como la norma EN 892:2012+A2:2021. Asimismo, la cuerda de alpinismo o escalada se puede utilizar para protección en acceso mediante cuerda y sujeción en el punto de trabajo.
La norma EN 1891:1998 especifica requisitos para cuerdas trenzadas con funda con bajo coeficiente de alargamiento.

La terminología y nomenclatura que se utiliza en esta ficha es la establecida por la norma EN 1891:1998. A continuación, se muestran algunos conceptos más relevantes. Se puede consultar la norma citada para más información.

  • Alma: Núcleo o parte resistente principal de la cuerda. Está formada por elementos paralelos estirados y torcidos conjuntamente en una o varias capas o bien formando trenzas.
    La funda generalmente es trenzada y protege al alma, contra factores como la abrasión exterior y degradación por radiación ultravioleta.
  • Cuerdas de tipo A: Cuerdas de alma y funda trenzada con bajo coeficiente de alargamiento (, utilizadas para acceso mediante cuerda, y en todo tipo de sujeción y retención en el puesto de trabajo, así como en salvamento y espeleología.
  • Cuerdas de tipo B: Cuerdas de alma y funda trenzada con bajo coeficiente de alargamiento de prestaciones inferiores a las de tipo A, que por tanto requieren mayor atención y cuidado en su utilización.

La norma EN 1891:1998 establece una serie de requisitos de diseño para las cuerdas trenzadas con funda. A continuación, se destacan los más importantes.

  • Los materiales de las cuerdas de funda trenzada deben estar formados por fibra sintética virgen continua.
  • El diámetro de la cuerda (D) debe estar en el siguiente rango: 8,5 ≤ D ≤ 16 mm.
  • El coeficiente de anudabilidad (flexibilidad) debe ser menor de 1,2.
  • El alargamiento no debe superar el 5 %.
  • El deslizamiento de la funda (SS) se expresa en mm y se calcula en función del diámetro de la cuerda, debiéndose consultar su valor en la información suministrada por el fabricante.
  • De igual manera, los siguientes valores se deben obtener y calcular según indica la norma EN 1891:1998, quedando reflejados en la información suministrada por el fabricante:
    • Contracción (R).
    • Masa de la funda exterior (Sp).
    • Masa del material del alma (C).
    • Masa por unidad de longitud (M).

RECOMENDACIONES PARA LA INSPECCIÓN, MANTENIMIENTO Y CUIDADO

Las recomendaciones indicadas se basan para materiales de poliamida o poliéster. No obstante, excepto cuando se refieran a estos compuestos específicamente, se pueden aplicar a cualquier material permitido para las cuerdas de funda trenzada.
Las cuerdas son sensibles a factores físicos y químicos, como el uso, deterioro mecánico, productos químicos, calor, luz, etc.
Por ello, se recomienda examinar la cuerda en fragmentos de 300 mm. La aceptación o no de la cuerda depende de la evaluación de su estado general. En caso de que se tengan dudas sobre la seguridad de la cuerda, ésta debe ser desechada.
Cabe destacar que cuanto más delgada es una cuerda, mayores son los efectos de desgaste por uso y deterioro mecánico, por lo que se debe ser más riguroso en la inspección.
A continuación, se muestran los diferentes factores que pueden provocar deterioro en las cuerdas de funda trenzada.

Factores físicos

Desgaste por el uso

Principalmente, el desgaste por el uso se produce por el roce de las cuerdas sobre superficies rugosas. Esto provoca:

  • Rozaduras.
  • Deshilachado.
  • Pérdida de resistencia.
  • Los cordones se desgastan, las superficies exteriores se aplanan y los hilos externos se rompen.
  • Las fibras del exterior se pueden soltar o rompen.

Abrasión

Las cuerdas de poliamida son más resistentes a la abrasión. La abrasión localizada se puede provocar por el roce de la cuerda tensa contra aristas vivas.

  • Si las fibras exteriores se dañan ligeramente o presentan algún hilo roto, se considera que no existe riesgo.
  • Sin embargo, si se disminuye de manera importante la sección transversal de uno de los cabos, se debería rechazar la cuerda.
  • Se recomienda proteger los puntos donde se pudiera producir una abrasión excesiva.

Cortes, golpes

Provocan deterioros internos o externos en forma de:

  • Rotura.
  • Aflojamiento excesivo de hilos o cabos.

Desgaste interno

El desgaste interno, que se puede provocar por flexión repetida de la cuerda, por estar húmeda o por acumulación de arena en su interior, provoca los siguientes efectos:

  • Aflojamiento excesivo de los cabos o hilos.
  • Presencia de fibras reducidas a polvo.

Carga repetida

Una carga repetida puede producir efectos en la cuerda de funda trenzada, como los siguientes:

  • Alargamiento de la cuerda.
  • Disminución de la extensión prevista de la cuerda para emergencias.
  • Estos efectos pueden provocar una rotura de la cuerda cuando se le aplique una nueva carga.

Si se conoce con precisión la longitud inicial de la cuerda, se puede comprobar si se ha producido alargamiento:

  • Medir la distancia entre marcas indelebles en secciones de la cuerda.

Humedad

Las cuerdas de poliéster y poliamida son resistentes al moho.

Calor
Se recomienda evitar las fuentes calor, ya que puede tener efectos sobre la cuerda.

  • Si se presentan signos de fusión en la cuerda, ésta se debe rechazar.
  • No obstante, si no se presentan señales de fusión, la cuerda se puede igualmente ver afectada por el calor.

Para reducir los efectos del calor la cuerda:

  • Uso según el fabricante.
  • Almacenaje según el fabricante.
    • No se debe almacenar la cuerda cerca de una fuente de calor.
  • No se debe secar la cuerda mediante la exposición a fuego.

Luz solar

La exposición prolongada a la luz solar intensa puede debilitar las fibras de la cuerda, aunque generalmente no afecta las capas internas. Las cuerdas deben evitar la exposición al sol en la medida de lo posible.

  • Los efectos son más notables en cuerdas de diámetro pequeño (de menos de 20 mm).
  • No afecta significativamente a cuerdas más gruesas.

Para detectar si la cuerda ha sido dañada por el sol:

  • Frotar su superficie con la uña del pulgar.
    • Si existe deterioro, el material se desprende en forma de polvo.
    • La cuerda presenta un aspecto seco, áspero y resinoso.

Factores químicos

Existen multitud de productos químicos que pueden perjudicar las cuerdas. Los efectos son más graves si la cuerda está más seca de lo normal.

Cuerdas de poliamida

Los productos químicos pueden tener los siguientes efectos en las cuerdas de poliamida:

  • Ablandamiento.
  • Pérdida local de resistencia, que provoca que las fibras externas se desprendan, o se eliminen en forma de polvo al frotarlas.
  • Los productos químicos que más afectan a las cuerdas de poliamida son:
    • Los productos ácidos, fríos o calientes, disolventes orgánicos, que provocan una pérdida rápida de resistencia.
    • Si se contamina la cuerda, se debe lavar la cuerda con agua fría.
    • Si tras el lavado y un examen minucioso persiste cualquier duda, se debe desechar la cuerda.
  • Las cuerdas de poliamida no se ven afectadas por:
    • Álcalis a temperatura normal.
    • Numerosos tipos de aceites.

Cuerdas de poliéster

Los productos químicos pueden tener los siguientes efectos en las cuerdas de poliéster:

  • Ablandamiento.
  • Pérdida local de resistencia, que provoca que las fibras externas se desprendan, o se eliminen en forma de polvo al frotarlas.
  • Los productos químicos que más afectan a las cuerdas de poliéster son:
    • Los productos alcalinos concentrados y calientes, disolventes orgánicos, pueden disolver poco a poco las fibras.
      • Esto provoca pérdida de masa y, en consecuencia, pérdida de resistencia a la rotura.
    • Productos ácidos, en concentraciones superiores al 80 %
      • No se deben dejar que se sequen soluciones de ácido sulfúrico, aun diluidas, sobre este tipo de cuerdas.
      • Si se contamina la cuerda, se debe lavar la cuerda con agua fría.
      • Si tras el lavado y un examen minucioso persiste cualquier duda, se debe desechar la cuerda.
    • Disolventes clorados, que provocan la expansión de los filamentos de poliéster.
    • Fenoles concentrados afectan significativamente a los filamentos de poliéster.
      • Se debería evitar el contacto de las cuerdas con dichos fenoles.
  • Las cuerdas de poliéster resisten bien:
    • Productos ácidos, en concentraciones no mayores del 80 %.
    • Aceites de hidrocarburos.
    • Disolventes orgánicos normales.

La norma EN 1891:1998 define una serie de prestaciones que se deben cumplir. Aquí destacamos algunas de las más importantes que pueden ser de interés a la hora de la selección del EPI.

Fuerza máxima de parada de la caída

No debe ser mayor de 6 kN.

Resistencia dinámica

Cuando se ensayan según la norma EN 1891:1998, las cuerdas de funda trenzada deben resistir 5 caídas sin liberar la masa.

Resistencia estática

Cuando se ensayan según la norma EN 1891:1998:

  • La resistencia estática de las cuerdas de funda trenzada con terminales preparados debe ser:
    • Cuerdas de tipo A: deben resistir una fuerza ≥ 22 kN.
    • Cuerdas de tipo B: deben resistir una fuerza ≥ 18 kN.
  • La resistencia estática de las cuerdas de funda trenzada con terminales preparados debe ser:
    • Cuerdas de tipo A: deben resistir una fuerza ≥ 15 kN.
    • Cuerdas de tipo B: deben resistir una fuerza ≥ 12 kN.

El marcado debe cumplir con los requisitos establecidos en la norma EN 365:2004. Además, debe incluir la siguiente información:

  • Los dos extremos de las cuerdas de funda trenzada deben disponer unas bandas externas sobre las que se indique lo siguiente:
    • Letra A o letra B, según el tipo de cuerda (A o B).
    • Diámetro, en milímetros, con un decimal. Ejemplo: A12,0; B9,1.
    • Número de la norma (EN 1891).
  • Las cuerdas de funda trenzada deben disponer un marcado interno cuyo material no tiene por qué ser el mismo que el de la propia cuerda.

Dicho marcado se debe repetir, como mínimo, cada 1.000 mm a lo largo de su longitud, y debe indicar lo siguiente:

  • Nombre o marca comercial del fabricante, importador o suministrador.
  • Número de la norma (EN 1891).
  • Letra A o letra B, según el tipo de cuerda (A o B).
  • Nombre de los materiales de la cuerda o color que los represente, según la norma EN ISO 9554:2019.

La información suministrada por el fabricante debe cumplir con los requisitos establecidos por la norma EN 365:2004. Debe incluir, además, la siguiente información:

  • Nombre del modelo, si procede.
  • Tipo (A o B).
  • Diámetro (D).
  • Deslizamiento de la funda (Ss).
  • Alargamiento (E).
  • Contracción (R).
  • Masa de la funda exterior (Sp).
  • Masa del material del alma (C).
  • Masa por unidad de longitud (M).
  • Resistencia estática.
  • Materiales de la cuerda.
  • Número de la norma (EN 1891).
  • Advertencia indicando que, si se eligen cuerdas de tipo B, se debe ser consciente de que brindan prestaciones inferiores que las cuerdas de tipo A, por lo que se debe tener mayor cuidado para protegerla de la abrasión, cortes, deterioro por uso, etc. Asimismo, se debe indicar que es necesario tener una especial atención para minimizar las probabilidades de caída.

Esta advertencia debe llamar la atención de la persona usuaria utilizando, por ejemplo, letra resaltada o en color.

  • Advertencia indicando que las cuerdas de tipo A son más adecuadas para el acceso mediante cuerdas y para la sujeción en el puesto de trabajo, que las cuerdas de tipo B.
  • Advertencia indicando que las cuerdas se deben utilizar únicamente por personal formado y/o competente, o bien por personal supervisado por personas formadas y/o competentes.
  • Advertencia indicando que, antes y durante el uso, se deben tener en cuenta las medidas necesarias para que, si es necesario, el salvamento se pueda realizar con eficacia y seguridad.
  • Cómo garantizar la compatibilidad de la cuerda con cualquier otro componente. Por ejemplo:
    • Dispositivo de regulación adecuado para el diámetro de la cuerda.
    • Referencias a otras normas.
  • Limitaciones de los materiales que pueden afectar a las prestaciones, como la temperatura, aristas, productos químicos, cortes, abrasión, anudamiento, degradación por UV, etc.
  • Instrucciones de desinfección sin efectos adversos.
  • Duración prevista o cómo determinar la duración de la cuerda.
  • Recomendaciones de protección durante el transporte.
  • Significado de los marcados puestos sobre el producto.
  • Métodos recomendados para realizar los terminales de la cuerda de funda trenzada.
  • Recomendación indicando que se debería tener previsto un punto de anclaje seguro para el sistema, por encima de la persona, así como evitar que la cuerda no esté tensa mediante la conexión de la persona con el punto de anclaje seguro.
  • Recomendaciones indicando que, si se utilizan cuerdas de protección para escalada al aire libre en acceso mediante cuerdas, salvamento o espeleología, se deberían tomar en cuenta normas adicionales, como la norma EN 892:2012+A2:2021.

Recomendaciones indicando que los largos de cuerda cortados de la cuerda de funda trenzada se deberían marcar según se indica en la norma EN 1891:1998.

CUERDAS TRENZADAS CON FUNDA

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  • Declaración UE de Conformidad.
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