Se debe indicar la siguiente información adicional relativa a las propiedades conductoras:
Se debe utilizar calzado que conduzca electricidad con el fin de reducir al mínimo la carga electrostática lo más rápidamente posible, especialmente al manipular materiales explosivos. Sin embargo, no se debe utilizar cuando persiste el riesgo de descarga eléctrica de dispositivos o elementos con corriente alterna o continua. Para asegurar la parcial conductividad del calzado, se establece un límite máximo de resistencia de 100 kΩ, en calzado nuevo.
La resistencia eléctrica del calzado fabricado con material conductor puede variar sustancialmente debido a factores como la flexión y la contaminación, por lo que es crucial garantizar que puedan cumplir su función de disipar la carga electrostática a lo largo de toda su vida útil. Cuando sea necesario, se aconseja realizar ensayos regulares de resistencia eléctrica en el entorno laboral, integrándolas como parte habitual del programa de prevención de riesgos laborales, junto con otros ensayos mencionados posteriormente.
En situaciones donde el material de la suela del calzado pueda contaminarse con sustancias que aumenten su resistencia eléctrica, se deben verificar las propiedades eléctricas antes de ingresar a áreas de riesgo.
Se recomienda la utilización de calcetines disipadores de electricidad.
Cuando se utiliza calzado conductor, la resistencia del suelo no debe anular la protección brindada por el calzado. No se deben introducir elementos aislantes entre la plantilla y el pie durante su uso. En caso de introducir algún elemento (como plantillas o calcetines), se deben verificar las propiedades eléctricas de la combinación calzado/elemento.